CASTILLOS DE TÍTERES
Nos gustan los castillos. Nos gusta armar castillos, aquí y allá. Pero nuestros castillos no son para hacer guerras, ni siquiera para defenderse de las guerras... o quizá sí.
Nuestros castillos son de palos de madera o de tubos de hierro y las paredes son de chapa de madera o de tela y, a veces, salen volando con un soplo de viento.
Pero no nos importa, porque no queremos ser el castillo más fuerte, el número uno.
Nuestros castillos no están llenos de soldados... o quizá sí. Nuestros castillos son de títeres... Y están llenos de muñecos que hablan y cantan...
Si son “soldados”, en todo caso, son de los que luchan en el mundo de la imaginación y
la fantasía...
la fantasía...
Y así los amantes del número uno podrán tener a quien admirar...









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