Lo más importante de todo, para nosotros, en un espectáculo para niños, es conseguir que contenga el ingrediente definitivo: enjundia.
.
...Que nuestro público asista a lo que decimos y vea lo que mostramos y que, en su mente, no quede sólo un recuerdo vago de colores brillantes, graciosas figuras y aventuras inciertas.... En su interior, debe quedar también una reflexión, un atisbo de ciertos problemas de la vida, un posible camino de meditación y diálogo...
... Y, por supuesto, un mensaje claro de buen humor, que envuelva todo porque, ya que nos subimos a un escenario, que no sea para amargar a nadie ni para ensalzar nuestro ego con el "más difícil todavía"
.




No hay comentarios:
Publicar un comentario